viernes, 28 de junio de 2013

Encorvarse es de caballeros...

Algunas ortodoxas apegadas a la letra maniqueista de la etiqueta de carreño debatiran a palabras abiertas esta afirmacion, y es que encorvarse es de caballeros, un hombre que no se encorva a placer, ha envejecido, ha muerto, o no lo fue.

Es un gesto de generosidad para aquellos que estan detras de la fila a la que uno puede ser un espectador incomodo, recostar el trasero un poco mas a la punta del asiento es entonces un aire de grandeza, de alguien que prefirió la vista precisa del otro, es altruismo en su maxima expresion. un hombre encorvado en una silla es una muestra de placer, poder y benevolencia en una sola expresion mal vista, un hombre que se sienta derecho, se impone, no da lugar  a otras razones y se cierra al dialogo, se preocupa demasiado por la salud, y puede vivir muchos años, pero ha vivido muy poco.


Encorvense un poco para estar a la altura de aquellos pequeños que quieren mirar a los ojos, para que alcancen a escuchar sus palabras, sus reclamos, sus quejas, sus palabras de amor y de aliento, el que se sienta derecho no puede escuchar secretos, no puede interesarse en la verdad de los demas, no es desinteres lo que experimenta quien toma la posicion de llevar la espalda a otra dimension, es sinceridad.

Nadie puede sentarse horas a ver una pelicula sentado como en revista de postales, como lo recomienda el quiropractico, derecho no se recibe cultura ni educacion, un profesor que corrige postura deberia aprender a respetar la libertad de pensamiento, a pensar menos en que se le apruebe, y mas en que se le critique, se le observe, y se le permita ser objetivo, Ni Einstein se sentó bien nunca, jamas hubo un intelectual con la espalda recta, quien quiera alcanzar la cima del conocimiento, deberia doblarse un poco para leer un libro a placer.

Un hombre derecho no quiere cargar con el peso de la existencia, no ha definido su angustia, no ha tomado una taza de sufrimiento, definitivamente no ha vivido...

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