sábado, 20 de julio de 2013

La princesa y la bruja...

En una balanza se colocan a la princesa y a la bruja, ella hermosa, representa la bondad inocente, y destinada al éxito, aquella otra  malvada, peligrosa,  manipuladora,  brutal, con una belleza de disfraz pero con un feo corazón, esa fue la concepción que por años tuvo la humanidad, algunos se cuestionaron el "porque" de dichas posiciones.

¿Son todas las princesas bellas y bondadosas? ¿son todas las brujas malvadas y brutales, así como horrendas? habrá que darle gracias entonces al cristianismo recién parido que diera lugar a la magia como un acto horrendo venido del mismísimo Beelzebu. a ese sistema misógino de Dios hombre que premia a las mujeres con segundos honrosos lugares, que temía al poder de la mujer, y quería mantenerla sometida y en silencio, como una maquina reproductora, destinada a criar hijos "la mujer se salvara engendrando hijos"I Timoteo 2:15, ahí comienza la historia de la bruja, es ella la sacerdotisa de la naturaleza, poderosa, independiente, que no teme mostrar sus deseos, expresarlos y cumplirlos, ella conquista en vez de ser conquistada, la bruja es la mujer que no teme estar sola, que se encuentra en las profundidades del bosque encontrándose a si misma.


Ahí esta la princesa, la mantenida, la débil, la tonta, la pura bondad, la bella, la dependiente, la incapaz de matar una mosca,  envidiada por todas, perfecta, incapaz de contradecir  a su "príncipe" lo espera, una mujer idealizada, una virgen, la pobre que pasa a rica merced recompensada por su casto comportamiento, "Yo no permito que la mujer enseñe ni que ejerza autoridad sobre el hombre, sino que permanezca callada." I Timoteo 2:12  ella es la sometida, piernas abiertas para el príncipe,  y vive feliz por siempre.

Por mucho tiempo las brujas pasaron a las hogueras, y las princesas a los talamos nupciales,  ya que toda bruja tenia que ser condenada, ninguna mujer podía ser ni independiente ni poderosa, ni solitaria, la iglesia condenó a mujeres independientes, inteligentes, auto suficientes, poderosas, por gusto, muchas veces a inocentes y frágiles enfermas mentales, a las feas según concepto,  a todo lo que no entraba en el estereotipo, alimentaron el paradigma de lo lindo como lo bondadoso, y lo feo como lo malvado, y así es como hoy creemos que lo feo es malvado, y lo bello es bueno.

La mujer actual es princesa y bruja, aunque bruja sea un "feo" apodo, pero es la mujer poderosa, la autosuficiente, la capaz, la que puede soportar la soledad y no necesita de un hombre para sentirse completa, puede ser bella, puede ser recatada, pero puede ser libidinosa, deseable, sensual, ella no se somete, y su opinión importa.


Si yo tuviese hijas, lo ultimo que le compraria seria una lonchera de las princesas Disney, y me sentaría a ver con ella cuentos de los hermanos Grimm, para explicarle que eso de vivir felices para siempre no tiene porque ser unidos en pareja, que primero hay que ser feliz solo, porque la felicidad no depende de la belleza.





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